El ánimo del guerrero
“- Uno necesita el ánimo de un guerrero para cada uno de sus actos - dijo- De otro modo uno se enchueca y se afea. No hay poder en una vida que carece de este ánimo. MÃrate tú mismo. Todo te ofende y te inquieta. Chillas y te quejas y sientes que todo el mundo te hace bailar a su son. Eres una hoja a merced del viento. No hay poder en tu vida. ¡Que feo debe sentirse eso!Un guerrero en cambio, es un cazador. Todo lo calcula. Eso es control. Pero una vez terminados sus cálculos, actúa. Se deja ir. Eso es abandono. Un guerrero no es una hoja a merced del viento. Nadie lo empuja; nadie lo obliga a hacer cosas en contra de sà mismo o de lo que juzga correcto.
Un guerrero está entonado para sobrevivir, y sobrevive del mejor modo posible.”