Crítica de Libro : “Caballo de Troya 1: Jerusalen” de J.J.Benitez (parte 1) Swivels y hologramas

troya1.jpgCuando a J.J. Benitez se le cuestionó por los hechos supuestamente verídicos que plagan las páginas de este libro, contestó que toda la información es real. Y es que la fórmula es hartamente conocida: se narra una crónica envuelta con hechos fantásticos y se asegura que todo ocurrió tal y como se detalla. Quizá haya algunas pequeñas omisiones pero se condonan por la dificultad del escritor para reconstrur con tanta fidelidad los hechos debido a que pasa por períodos de alto impacto psicológico.

Esto lo hemos leído con “El tercer ojo” de Lobsang Rampa o con los libros de las Enseñanzas de Don Juan de Carlos Castaneda, en donde las experiencias narradas en primera persona rompen cualquier límite humano por categorizar en probabilidades contundentes. En Caballo de Troya 1 tenemos sin embargo, a un períodista español de apellido Benitez que enviciado con el tema OVNI, se dedica a recorrer gran parte del mundo para encontrar pruebas sobre el fenómeno. En el año de 1984 -así narra en este libro-  es contactado por un expiloto de las fuerzas aéreas norteamericanas después de haber participado en el noticiero 24 horas de Jacobo Zabludowsky y Benitez accede a una plática con él lejos de la ciudad de México. Específicamente en el parque de La Venta, en Tabasco.

Después de que el expiloto siente que Benitez es el hombre que buscaba, le dirá que tiene información privilegiada sobre un aspecto que a ambos interesa: la figura de Jesus Nazareno. Es entonces cuando el periodista y el expiloto intercambian cartas cada uno desde su domicilio; el primero en España y el otro en Yucatán. En estas cartas Benitez comienza a encariñarse con el norteamericano al grado de sentir mucho su muerte, sin embargo, sabe que le ha dejado un legado y que debe buscarlo por medio de un criptograma que debe resolver.

left.gifBenitez logra el cometido: en un apartado de correos en algun lugar dentro de los Estados Unidos, encuentra unos folios que lee en la soledad del hotel y donde descubre un proyecto impresionante llevado a cabo en los años 70’s por una organización secreta estadounidense. Benitez entonces logrará lo imposible: confundir al FBI que lo busca debido a que las pesquisas para encontrar este legado levantan sospechas en el servicio inteligente y de un modo increíble los burla para llegar a su España para dedicarse a la publicación de lo leído.

El diario de este expiloto, que se hace llamar Jasón, explica los experimentos llevados a cabo con partículas subatómicas por científicos y especialistas de la misión hallando sorprendentes resultados. Descubren que una de esas partículas que denominaron swivel, tiene una especial relación con el tiempo. Esta particula es el tiempo, de modo que al ser manipulada la particula cambia de posición temporal pero se mantiene en su espacio.

Aquí me detengo con la síntesis porque encontramos el primer elemento fantástico que permitiría el viaje en el tiempo de este expiloto hacia la Palestina del año 30 d.C.

La teoría
cuántica

viene a
cubrir el estudio
del microcosmos La teoría cuántica viene a cubrir el estudio del microcosmos  donde el comportamiento de partículas mucho más pequeñas que un electrón, deambulan sin aparente coherencia y su comportamiento parece no regirse por las leyes de Newton. Estas partículas elementales -que en la actualidad siguen los científicos descubriendose nuevas- vienen a relacionarse con diferentes propiedades de la energía. Así para la luz, se encuentran fotones, para la electricidad y magnetismo, están los quarks. Sin embargo, no se ha determinado alguna para el tiempo como explica el libro; es cierto que actualmente se especula con una de nombre croñón, pero no hay nada científicamente probado. Esta partícula swivel a la que hace alusión Jasón en la novela, parece tener relación con la partícula elemental IBUZUU del proyecto UMMO, un fraude dentro de la ufología española descubierto en 1996. Sin embargo los documentos datan desde los años 50’s y curiosamente el swivel y el ibuzuu son manipulados de igual manera para poder realizar cambios temporales mediante la orientación de sus ejes ubicados en un ángulos ortogonales.

Si quisiéramos justificar un poco esta teoría; quizá podríamos echar mano a los hologramas.En 1947, Dennis Gabor anticipa el comportamiento de un holograma mediante ecuaciones matemáticas usando el cálculo diferencial e integral de Leibniz. Pero como no existia algun medio de comprobación la teoría quedó en suspenso hasta que en 1965 se inventa el rayo láser. Este rayo permitió la creación de los hologramas permitiendo la visualización tridimensional de imágenes.

Con esto quiero indicar que las partículas elementales podrían verse como emisiones holográficas de una gran fuente energética. De ese modo algunos aventurados pensadores con formación científica, están considerando que no tiene caso ”descubrir” más partículas porque todas ellas son una; es decir, son solo un holograma visto desde diversas partes.

elhologramamodelodelu.jpg

La particula elemental del tiempo, este hipotético swivel sería parte de una proyección holográfica, así como todo lo demás. Es decir, nuestros cerebros serían también hologramas que son emanados de la misma fuente. De ese modo podríamos acercarnos a las ya viejas ideas de oriente donde la búsqueda de la felicidad y la armonía está en reconocer que tenemos relación directa con todos y con todo lo que nos rodea.En El Kybalión, encontramos la máxima “El TODO está en todo”, ¿ es esto otra manera de
decir que todo
el universo es un
holograma ?
“El TODO está en todo”, ¿ es esto otra manera de decir que todo el universo es un holograma ? si eso fuera posible, entonces Carl Jung acertó al plantear al inconsciente colectivo como aquel lugar lleno de arquetipos y experiencias que la humanidad ha dejado a lo largo de su evolución en este planeta. Aun más allá de eso, otras especies han aportado a ese inconsciente en el que el acceso muchas veces se ha logrado mediante sesiones hipnóticas, o como lo hacían los yoguis, mediante la meditación.

Si el universo es un holograma, quiere decir que las partículas que lo conforman tambien. Si estamos atados de ese modo unos con otros, nada impediria que fuera también por lazos temporales. De ese modo nosotros estamos ahora plantados en este presente solo porque nuestra decisión social así lo ha permitido, pero si tuviéramos realmente el control pleno de cada una de nuestras partículas subatómicas, ¿sería posible moverlas, manipularlas u orientarlas en viajes hacia atrás o adelante del tiempo?

El equipo de especialistas de la misión llamada Caballo de Troya creó una supuesta máquina que manipulaba swivels. Este fue un sueño ya delineado desde H.G. Wells y que no se imaginó que un siglo después existiria una disciplina sería que buscaría afanosamente la manera de mover el tiempo a voluntad. El expiloto Jasón viviría en carne propia este viaje en el que llegaría al famoso Monte de los Olivos en el año 30 d.C. justo una semana antes del jucio de Jesús a manos de los fariseos y romanos de aquel tiempo y daría fe de lo ocurrido allí. Como él mismo escribe “¿por qué los evangelistas, Mateo, Lucas, Marcos y Juan, jamás escribieron con más detalles lo vivido en esa última semana por Jesús?” De este modo Benitez encuentra a un reportero insertado en el pasado que narra la crónica de momentos difíciles en el personaje histórico más importante para la humanidad.

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